El teletrabajo: sus oportunidades y riesgos

El teletrabajo es una nueva forma de organización del trabajo más flexible, que gracias a las nuevas tecnologías puede prestarse desde el propio domicilio del trabajador o desde un lugar que éste decida.

Eso si, siempre existirá la cobertura de un contrato de trabajo que garantice para los trabajadores que se acojan a esta modalidad, los mismos derechos que el resto de trabajadores de la empresa.

Para los empleados, las ventajas del teletrabajo parecen claras:  trabajar a distancia desde casa permite conciliar mejor la vida personal y familiar con la profesional y puede suponer una reducción considerable de gastos (desplazamientos comida fuera del domicilio, etc) y también de tiempo.

Para la empresa, el teletrabajo es una herramienta que en determinados sectores permite un ahorro importante de costes:  se reduce el mantenimiento de infraestructuras (oficinas, equipos informáticos, personal auxiliar, suministros, etc) y no hay que abonar el pago de pluses de desplazamiento.  Además, si los empleados están motivados y el trabajo a distancia se ha organizado correctamente, se pueden lograr incrementos en la productividad y mejorar la motivación y fidelidad de los empleados, reteniendo al talento.

El trabajo a distancia puede tener importantes inconvenientes para el trabajador:  al ser más difícil el control horario de los tiempos de trabajo, es posible que se dediquen a la empresa más horas diarias que las que corresponderían por contrato o jornada máxima y que estos tiempos extra de trabajo no sean remunerados.

Además, la empresa puede acceder en cierta medida al ámbito más privado del trabajador, su hogar, introduciendo sistemas de control y vigilancia.

Otro de los riesgos a los que se enfrentan los teletrabajadores sería el de una cierta desconexión y aislamiento respecto a sus compañeros de la empresa, que se puede traducir en menores oportunidades de promoción interna y formación. Es lo que se conoce como “pérdida de la socialización en el trabajo” y dependiendo de en qué sectores se produzca, puede ser una clara desventaja.

Para evitar algunos de los inconvenientes que hemos mencionado y mantener las ventajas del teletrabajo, los expertos proponen estas recomendaciones para trabajar a distancia desde casa:

  1. Hazte un calendario o agenda laboral: es imprescindible que establezcas previamente unas tareas y objetivos diarios o a corto plazo a cumplir. Lograrlos reforzará tu confianza.
  2. Crea una rutina de trabajo: empezar a trabajar a la misma hora, establecer tus tiempos de descanso obligatorios, reservar un horario para atender asuntos de la familia y personales evitando que interfieran en tu jornada de trabajo, etc.
  3. No trabajes en pijama: no le estarás enviando a tu cerebro la orden clara de que ha comenzado el momento de trabajar. Por el contrario, si te preparas como irías a trabajar a la oficina los estímulos funcionarán mucho mejor.
  4. Evitar distracciones innecesarias: necesitas concentración y para ello es imprescindible eliminar a los “distractores” (redes sociales, llamadas de teléfono, correos entrantes, personas que te visitan, recados no previstos, etc).
  5. Crea tu lugar de trabajo: un entorno que no utilices para otras funciones. Debe ser exclusivo para tus tareas, con el material de trabajo preparado, un escritorio y silla confortable, y buena iluminación.  Ten en cuenta tu salud y que vas a pasar allí bastante tiempo al día.
  6. Conservar el contacto con los compañeros y con nuevos colegas: programa alguna reunión periódica y no dejes de estar y sentirte conectado con los compañeros de trabajo, actuales o antiguos. Cada vez más gente teletrabaja, puedes contactar con otros teletrabajadores con los que compartir soluciones a las dificultades que te puedan surgir al principio de esta nueva forma de trabajo.
  7. Aprovecha las nuevas tecnologías: Hay millones de personas que ya teletrabajan en el mundo y se han creado muchas aplicaciones informáticas para ayudarles a ello y facilitar sus tareas, ahorrando tiempo y dinero.
  8. Mide tu productividad: Analiza cómo y a qué horas del día eres más productivo, los sistemas que te hacen avanzar más rápidamente y si tu organización del trabajo funciona correctamente.
  9. Teletrabajar no implica estar permanentemente encerrado en casa. Puedes desplazarte periódicamente a centros de coworking, que son espacios de trabajo compartidos con otros profesionales independientes, asistir a reuniones de negocios, foros, conferencias. Tu red de contactos se ampliará y evitarás el riesgo de la sensación de aislamiento.
  10. Cuida tu salud y haz algo de ejercicio.  Hay que evitar el sedentarismo y la tentación de acercarte a la nevera, que estará durante muchas horas cerca de tí. Practicar un deporte no solo beneficia a tu cuerpo, sino que te hará sentir más relajado y animado.
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