Cómo reconocer a los empleados tóxicos

Los empleados tóxicos son malos para la empresa como para el equipo de trabajo; Estropean el ambiente laboral, inhiben la productividad y además minan la moral de los otros empleados.

Tal comportamiento es perjudicial para la empresa ya que se generan  tensiones, pérdida de motivación, resignación, problemas, dudas y estrés. 

De ahí la necesidad de identificar rápidamente las personalidades tóxicas y neutralizarlas. Cabe señalar, que NO siempre es fácil de identificar y, a menudo, son impredecibles.

Los empleados tóxicos suelen tener tres cosas en común. Ellos son :

  1. Excesivamente confiados en sus habilidades profesionales.
  2. Indiferentes a los objetivos establecidos: no están motivados por el logro de los objetivos establecidos para el equipo o la empresa, sino solo por la gloria personal y el beneficio que pueden derivar de ellos.
  3. Convencidos de hacerlo siempre bien: están convencidos de que siempre hacen las cosas de la mejor manera posible y de acuerdo con las reglas establecidas. Si cruzan un límite o cometen un error, nunca es culpa suya, sino de otras personas o de una situación particular.

Seis perfiles de empleados tóxicos.

El manipulador: Guapo y amigable, es difícil de detectar. A menudo habla en contra de sus acciones. Su objetivo es reclamar los méritos de sus colegas y culpar a otros por sus errores.

El incompetente: La falta de entrenamiento o la incapacidad para hacer su trabajo, no controla sus tareas y pierde el tiempo con sus colegas por sus frecuentes errores y sus constantes solicitudes. Desorganizado y pasivo, no es confiable y confía en otros para corregir sus errores. Disminuye la productividad y drena la energía de todo el equipo.

El holgazán:  No tiene motivación para trabajar, no puede cumplir con los plazos, a menudo está ausente o está perdiendo el tiempo navegando por Internet. Su misión: evitar trabajar. Él desmotiva a sus colegas desperdiciando su tiempo, energía y entusiasmo.

El mártir:  Él es el opuesto perfecto del vago. Demasiado invertido en su trabajo, no conoce sus límites, se mata a la tarea y desea especialmente que todos estén conscientes de su devoción. A menudo se queja de su situación, corre el riesgo de agotarse en cualquier momento y socava la moral del resto del equipo.

El empleado demasiado sociable: Divertido y entretenido, es el mejor amigo de todos. Sus actividades favoritas son los chismes. Tiene problemas para concentrarse en su trabajo y prefiere prolongar sus descansos y conversaciones en lugar de trabajar. Además de molestar a sus colegas, él está perdiendo un tiempo precioso.

El sociópata: Quizás uno de los peores empleados tóxicos. Él no acepta la autoridad y no acata las reglas. Él intimida y manipula a sus colegas como sus superiores. Por sí solo, pudre la atmósfera en el trabajo, crea un ambiente hostil y arruina la moral, la cohesión y la eficiencia de todo el equipo.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *